Intentas evadirte del mundo, pero es algo más grande de lo que pensabas,; pones tu música preferida, alguna lágrima inesperada, o quizás no tanto, se derrama desde tus ojos, y roza tu labio superior… -qué sensación tan absurda – dices por lo bajinis.
Te esfuerzas, piensas que estás haciendo todo lo que puedes… quizás no sea así, todo el mundo dice lo mismo, pero la persona necesita desconectar por un segundo, necesita no pensar todo el rato. Te gusta ser la mejor, es algo que te impones tú misma, no te conformas con lo justo, te exiges... tal vez demasiado. Todo tiene que ser perfecto y si no, no sirve.
Tal vez, sí sirva, por qué no? Los cambios a veces vienen bien. Sí, tal vez.

Quiéreme hasta cuando nos odiemos. No huyas, es de cobardes y nosotros no somos así. Nunca intentes ser típico, lo diferente te hace especial. No esperes que te diga “te quiero” a todas horas, me cuesta expresar mis sentimientos, pero no dudes de ello. Prométeme que no mentirás si las cosas se ponen difíciles para nosotros y no me engañes con falsas promesas que no podrás cumplir. Evita hacer planes de futuro que puedan doler a largo o corto plazo. Lárgate ya si te asustan las relaciones serias. Improvisa sin llegar a ser un bocazas. Piénsame cada minuto como mínimo. Enamórame con una mirada. Habla menos que yo o terminaremos con dolor de cabeza. Ríete de mis celos y considéralos algo bueno; serán porque te quiero. Dime que no te cansarás de mí, que no te irás, que puedo depender de ti. Dime que no te hace falta esta estúpida lista, que me conoces más que esto y no me dejarás marchar…
